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 ¿Estás Utilizando Reguladores Emocionales Negativos Durante Tu Cuarentena Y No Te Estás Dando Cuenta?

 ¿Estás utilizando reguladores emocionales negativos durante tu cuarentena y no te estás dando cuenta?

Una reflexión de nuestra colaboradora, Lucía Largo.

Mi cuarentena empezó el sábado 14 de marzo y empecé con ganas de tener más tiempo para mí misma pero también con expectativas exageradas sobre mis buenas intenciones.  Quería que éste fuera el tiempo para retomar el ejercicio frecuente, leer todos los libros que tenía pendientes en mi mesilla de noche y disfrutar del tiempo para conectar presencial y online con los que quiero.

Llegó mi segundo día completo de cuarentena y aunque había empezado con algún hábito saludable (hacer un poco de ejercicio) estaba muy lejos de conseguir esos objetivos perfeccionistas. De repente, sin darme cuenta, mi voz crítica se había despertado…Me estaba empezando a culpabilizar por no ser suficientemente productiva durante mi tiempo en cuarentena… ¡Vaya con mi obsesión con la productividad!

Y cuando, sin darnos cuenta nos estamos machacando, también es normal que busquemos formas de tener alguna satisfacción instantánea para distraernos del agobio. Y de repente, pensé que era el mejor momento para hacer una compra que había estado posponiendo con el objetivo de ahorrar. Sin duda se trataba de una compra impulsiva que me hizo sentir instantáneamente un poco de alivio. Este alivio se disipó rápidamente. A largo plazo, no cambió mi estado emocional para mejor, sino que incluso me sentí un poco culpable al haber comprado algo que no necesitaba. Había intentado regular la ansiedad que había sentido con la incertidumbre con el coronavirus, y con no sentir que estaba siendo productiva con mi tiempo, con aquella compra. Había usado un regulador emocional no consciente.

Todos tenemos reguladores emocionales que usamos cuando estamos nerviosos o tristes. ¿Has pensado que sueles hacer cuando estás sintiéndote mal? Suelen ser parches para un bache pero que en el fondo no nos ayudan a gestionar nuestras emociones a largo plazo. Algunas personas compramos impulsivamente, otras comemos dulces, jugamos todo el rato a videojuegos o vemos series sin parar. También nos puede pasar que aumentemos nuestro consumo de alcohol, tabaco u otras sustancias adictivas.

Si te has dado cuenta de estos ‘hábitos’ ya has dado el paso más importante: darte cuenta. En primer lugar, tenemos que aprender a identificar qué emociones estamos sintiendo en el instante que utilizamos nuestros ‘parches emocionales’. Después podemos, respirar profundamente a la vez que aceptamos las emociones que estamos experimentando y dándonos cuenta que no siempre tenemos que ‘poner en acción nuestras emociones’.

Más adelante podemos empezar a pensar en reemplazar nuestros hábitos nocivos por otros más saludables y de auto-cuidado: meditar durante 10 minutos al día, hacer ejercicio por la mañana, llamar a un amigo cuando lo necesitamos. Esos también pueden ser reguladores emocionales conscientes. ¿Has pensado hacer terapia para entender mejor lo que te está pasando? Ahora que estamos en cuarentena también puedes empezar con terapia online.

 

Lucía Largo

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